POR OSVALDO SPERATTI

CICLONOTICIAS.NET

Con un giro histórico y una diferencia de más de 4 millones de votos, Luiz Inácio Lula da Silva obtiene un nuevo mandato para gobernar Brasil. Fue una elección sumamente polarizada, con dos cambios históricos en el liderazgo del conteo de votos. 

Por momentos, Lula (PT) encabezaba el recuento y, en otros, lo hacía Flávio Bolsonaro (PL). Al final, con 64.255.891 votos (51,79 %), frente a los 59.825.984 votos (48,21 %) de Flávio Bolsonaro, Lula fue reelegido, obteniendo la mayor cantidad de votos de la historia del país. 

El récord anterior también le pertenecía a Lula, con 60 millones de votos en la segunda vuelta de las elecciones de 2022, cuando derrotó a Jair Bolsonaro, padre de Flávio.

En su discurso de victoria, Lula afirmó que el gobierno federal asumirá el combate contra el crimen organizado en su próximo mandato, a diferencia de lo que ocurre actualmente, cuando la seguridad pública es responsabilidad de los estados. 

Lula también afirmó que su victoria representó una derrota para el negacionismo y la mentira.

Sin embargo, el mayor desafío de Lula, más allá de haber ganado esta elección, sigue en pie. Tendrá que comenzar su mandato enfrentando un Congreso Nacional aún más conservador, con una derecha fortalecida tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, ya que casi el 60 % de los escaños están ocupados por representantes de la derecha.

Ganar esta elección fue, sin duda, un hecho histórico. Su gran desafío será gobernar sin mayoría propia y tener que negociar con un Poder Legislativo que probablemente mantendrá aún más independencia.