Por DAVID PEGUERO DUARTE

Esta no es una sección de cocina, pero este espacio recibe el nombre de EL SANCOCHO porque estas líneas van a ser un compendio de noticias de diferentes tópicos y con temáticas variadas al mismo tiempo. Este nombre se debe a que los latinos tenemos muy en común el arte de hacer unos sancochos muy sabrosos; esto es lo que voy a tratar de extrapolar al tema de las noticias y sucesos del acontecer actual.

Me presento: soy David Peguero Duarte, graduado en la República Dominicana y residente en USA, específicamente en el estado de Rhode Island. Basta ya de presentaciones.

EL SANCOCHO. He escuchado a algunas personas decir que este es el santo de los comelones. Y a propósito, en el estado de Rhode Island se está viviendo de una forma muy diferente a tiempos pasados no muy lejanos. "Mi pueblo ya no es mi pueblo", reza una canción. Quince años atrás, el rodamiento de los carros se escuchaba a la distancia; esto se debía al silencio que existía en ese tiempo. Con el aumento de personas llegadas después de la pandemia, sumado al incremento de la renta en las grandes ciudades, llegó mucha gente al estado de Rhode Island. Esto ha hecho que se incremente todo: desde el ruido hasta las personas que caminan con perro en mano ensuciando el frente de los vecinos. En estos tiempos no es extraño encontrarte un “regalito" frente a tu puerta de parte de un querido vecino que pasó con su mascota y te dejó un pastel de perro. ¡Qué maravilla! Y por si fuera poco, ya casi no se respetan los STOP en las esquinas de nuestros barrios. Además, están los queridos vecinos que estacionan el carro frente a tu casa y te dejan una bolsa de basura sacada de su vehículo, con el simple objetivo de que su auto quede limpio.

Precisamente en el fin de semana del 4 de Julio pudimos ver que incrementaron los accidentes en comparación a años pasados. También nos dimos cuenta de que hubo balaceras y heridos en mi pueblo —que ya no es mi pueblo—, pero tenemos la suerte de que nuestras autoridades no han perdido el control a pesar de todos estos cambios.

Los extranjeros que estamos viviendo en los Estados Unidos en este momento deberíamos tener, aunque sea, una conversación semanal con nuestros hijos e instruirlos lo más posible para que anden por el camino correcto.

Rhode Island es el estado más pequeño de los Estados Unidos de Norteamérica, pero esto no lo hace ajeno a que le lleguen acontecimientos de todo tipo. En esta oportunidad tengo que reseñar el fallecimiento de dos personas de la comunidad; me refiero a la madre y al hijo encontrados muertos en un apartamento en República Dominicana: Raiza Yulisa Mendoza (49 años) y Cornelio Jadin Nael (24 años). Es una lamentable situación para todos, especialmente para sus familiares. Según los datos oficiales, se debió a asfixia por monóxido de carbono. La falta de una alarma de detección de monóxido hizo que un hecho tan lamentable sucediera.

Si te puedes dar cuenta, los latinos nos vimos envueltos en una tragedia más en la ciudad de Pawtucket, donde fallecieron tres personas: dos adultos y una niña de 2 años. Solo quiero resaltar, en este caso tan lamentable, que tomemos la máxima precaución al intentar enseñar a conducir a nuestros familiares o amigos. Las víctimas fueron Floridalma Arceno (45 años), Linora Sucely Gómez Arceno (22 años, también nombrada como Nora) y Ana Sofía Gómez García (una niña de 2 años). Lamentable tragedia.

En el ámbito político, el estado sigue celebrando reuniones y "días de..." que a nadie le importan, cerrando calles sin tomar en cuenta a qué residente del área le afecte. Pero bueno, ¡felicidades para todas!

El Día de los Padres pasa como debe pasar: por el sillón de la casa y viendo un buen documental.

Qué bello fue el espectáculo aéreo el Día de la Independencia de los Estados Unidos. Los 250 años de la independencia fueron un momento grandioso para tan gran nación. Dios siga bendiciendo al águila de la libertad.

Ya para finalizar, no quiero dejar de mencionar la tragedia de los dos terremotos en Venezuela; es muy difícil decir cuánto lo siento al ver los videos que llegan constantemente desde allá. Esto deja mucho que desear. Nos podemos dar cuenta de que nuestros gobernantes y nuestros países no están preparados para una situación similar a la de Venezuela, pero sí están listos para una guerra de la noche a la mañana. Cuántas grúas han llegado a Venezuela... Debió llegar un ejército de palas mecánicas, camiones y barcos con hospitales móviles para ayudar. En cambio, si fuera para destruir, cualquier "paisito" te envía un ejército con armas. Que Dios se apiade de todos.

El autor es publicista y diseñador gráfico.